miércoles, 14 de julio de 2010

La guerra molecular



Hola:


En el tema de salud es frecuente la preocupación por el estado de salud general. Nos vemos como un todo, y nos preocupamos de que el "todo" funcione bien. Hasta que empieza a fallar un "algo"....


Entonces pasamos a preocuparnos por "eso" que nos falla. Comienza lo que podíamos denominar "preocupación orgánica" o sea, intentamos sanar-cuidarnos el órgano que nos falla (corazón, riñones, hígado, ojos, etc...).



Pero, ¿quién se preocupa por la salud celular? Nadie. Claro es que, si ya es dificil preocuparse por todos esos órganos, molestarse por las células... son millones... son demasiadas.... y además no se ven ni se sienten....



Bueno, lo primero e importante es que cuando nos encontramos mal es porque las células están mal. Hay dos tipos de daños: el que reciben por las agresiones externas (alimentación, contaminación, virus, etc.) y el que sufren como consecuencia de su trabajo (estres, sobreesfuerzos, etc.).


Cuando nos falla un órgano (por ejemplo el estómago) solemos achacarlo a consecuencias relativas a su función. No solemos tener en cuenta que puede ser un estado de agresión generalizado a nivel celular, cuyas primeras consecuencias se manifiestan en un órgano concreto.



El cancer es un caso concreto de daño celular generalizado (generalmente...) y cuyas consecuencias acaban arraigando en un lugar determinado del organismo. La defectuosa alimentación está detrás de un gran número de cánceres. También detrás de la diabetes, la hipertensión, el colesterol, etc., está la alimentación irracional cuando no directamente nociva.



Las células de todo el organismo sufren esta agresión y sin embargo, podemos defendernos contra muchas enfermedades usando la misma arma. Podemos iniciar "la guerra molecular".


La guerra consta de dos partes:

a) Eliminación de los principales ataques tóxicos contra el organismo: el tabaco (tanto como fumador activo como pasivo), sustancias químicas (sprays antibichos, venenos matacucarachas u hormigas, pinturas, gasolinas, etc), productos de limpieza (detergentes, jabones, suavizantes, quitamanchas, etc. no naturales), alimentos "comprometidos" (exceso de grasas saturadas, aceites requemados, barbacoas, tostadas, sustitutos del azucar no naturales como la sacarina, colorantes químicos, etc.), ondas electromagneticas en general (transformadores de electricidad, uso intensivo del teléfono movil, etc.).


b) Introducción mediante la alimentación de moléculas anticancer, antioxidantes, y depuradoras, además de suministro de suficiente y variado de vitaminas, minerales, etc.




En el caso de eliminación de tóxicos, aunque os parezca exagerado en algunos términos, en realidad no lo es tanto. El suavizante, por ejemplo, contacta con nuestro cuerpo las 24 horas del día, en la ropa, en el pijama, en las sábanas, en las toallas.... imaginaros que fuera tóxico... bueno, no lo imagineis, es tóxico aunque se supone que por debajo de determinados límites no hace nada... pero lo teneis 24 horas en vuestro cuerpo... ¿cual es vuestro límite? ¿Tendrán algo que ver las masivas alérgias cutáneas actuales con los suavizantes y jabones actuales? Pensadlo...



Que algo sea malo es cuestión de umbrales, el problema es que no sabemos cual es nuestro umbral de aceptación. Puede que internamente estemos sufriendo una gran batalla y no lo sepamos. ¿Seguro que es necesaria la ducha diaria, con la adición de cremas químicas, aceites corporales y jabones no naturales? ¿Estais seguros de que no es dañino? Porque los dermatólogos no lo creen necesario y sin embargo la mayor parte de la gente se ducha a diario...



Y en la parte positiva, el uso de algunos alimentos comunes y de precio bajo puede ser el contrataque contra ese tipo de agresiones por otro lado bastante comunes en nuestra sociedad.


Los alimentos principales a incluir en nuestra "batalla molecular" van a ser:



Las cruciferas (repollos, coles, etc.), el ajo y la cebolla, una copa de vino tinto diario, dos-tres tazas de té al día, los frutos rojos, el omega-3 (pescados azules), el omega-9 (aceite de oliva), el chocolate, la cúrcuma con pimienta negra, las hierbas aromáticas, y la mayor cantidad posible de frutas y verduras frescas.





¡Claro, no todo a la vez! Se trata de bombardear nuestro organismo un día si y otro también con una variada profusión de moleculas defensoras.






Tampoco es mala idea el realizar dietas depurativas de vez en cuando. No se trata de sufrir por falta de alimento, sino sustituir algunos de los alimentos "sospechosos" por otros mejores durante algún tiempo y con periodicidad. Yo, por ejemplo, he instaurado el día vegetariano en mi semana alimentaria.


Hablaremos en su momento de cada una de estas "defensas moleculares". Algunas os sorprenderán y otras menos. Los estudios científicos han demostrado que esos productos tienen una gran cantidad de sustancias beneficiosas para el organismo, de mucha utilidad en la batalla contra las agresiones medioambientales y alimentarias.


Bueno, como introducción ya me he extendido bastante. Otro día más,

martes, 6 de julio de 2010

Hacer la compra es como ir a la biblioteca: hay que leer mucho


Hola:


Desde el principio del siglo pasado, la conducta en materia de salud en nuestras sociedades occidentales ha sido trastocada y desvirtuada en gran manera hasta llegar a la gran paradoja: la alimentación estandar actual tiene un gran componente nocivo a largo plazo.

¿Cómo hemos llegado a esto? Varios son los factores que han influido en esta perversión en nuestro modo de alimentarse:

a) Los avances en las técnicas médicas y en los medicamentos.
b) La difusión de la alimentación en conserva (latas, bricks, envasados al vacío, etc.).
c) El marketing en alimentación y la utilización de los gustos como referente alimenticio.
d) La presión de los grandes lobbies de alimentación sobre los legisladores.

Dicho de otro modo: desde el punto de vista del consumidor, hemos pasado a creer que hagamos lo que hagamos, siempre habrá una píldora o tratamiento médico que nos curará. Y por otro lado, la mayoría de los consumidores piensan que el hecho de que el producto esté envasado es sinónimo de salubridad.

Bueno, pues AMBAS COSAS SON FALSAS. Contra los desequilibrios alimentarios no hay píldora ni tratamiento médico eficaz, salvo volver a restaurar una alimentación equilibrada con predominio de frutas y verduras, aunque se utilicen ciertos medicamentos como reguladores en algunos casos. Y por otro lado, la mayor parte de los alimentos enlatados son dudosos a corto plazo y bastante indeseables a largo plazo. Predominan los excesos de sal y azúcares, los colorantes innecesarios (muchos de ellos acusados de cancerígenos), los emulgentes (basicamente esponjas) y sobre todo las grasas saturadas (efectos muy nocivos sobre la salud).

Sabido es que los fabricantes no buscan elaborar un producto saludable, sino que todos sus esfuerzos es por hacer que la apariencia, sabor y consistencia del producto sea lo más atractivo posible. Y no dudan en recurrir a productos que, o no aportan nada, o lo que es peor, a largo plazo provocan problemas muy graves de salud.

No son acusaciones paranoicas. Os pondré un ejemplo:

Últimamente nos están bombardeando con los productos que llevan soja como si fueran excelentes y lo mejor para la salud, etc.etc. Lo que no os dicen los anuncios es que la mayor parte de la soja que se emplea es soja transgénica, o sea modificada genéticamente. Casualmente a los fabricantes les resulta ahora más barato comprar la soja transgénica. Para plantar soja a escala masiva, se está desforestando grandes áreas de bosque en el sudeste asiático. Paraisos vírgenes están desapareciendo. Al desastre ecológico se une un posible desastre humano: no tenemos evidencias de que la soja transgénica sea inocua para el ser humano ya que "ha sido autorizada" sin haber pasado por el obligatorio trámite de experimentos que exige más de 10 años de pruebas clínicas. ¡Que casualidad que el lobbie de la soja sea uno de los más poderosos!. Os aconsejo no tomar de manera habitual productos que tengan soja y no anuncien "libre de transgénicos".

Aqui os pego la última lista de Greenpeace sobre productos transgénicos:
http://www.greenpeace.org/raw/content/espana/reports/gu-a-roja-y-verde.pdf

Científicos de todo el mundo se están volcando en encontrar moléculas "saludables" en las plantas y vegetales de todo el mundo, al objeto de vender la correspondiente "píldora de salud" al consumidor. Lo que el consumidor suele ignorar es que esas píldoras tienen un efecto mínimo en su salud comparado con un cambio de dieta. Un ejemplo es el resveratrol (una molécula presente en el vino tinto), con propiedades anticancerígenas y antienvejecimiento. Consumir un vaso de vino tinto al día es más saludable y cien veces más barato que tomar la píldora que venden en herbolarios y farmacias. El té es otro producto que consumido en hojas es infinitamente mejor que en píldoras o compuestos varios. No está demostrado que la sobresaturación de principio activo que tienen estos productos facilite la biodisponibilidad y asimilación, ya que carecen de otros nutrientes que acompañan al producto en sí (vino, té, frutos rojos, etc.).
Imagen: Bote de resveratrol a 19 euros+gastos de envío
Conclusión: los "añadidos" a los productos como la leche, y los "extractos" de productos naturales son vagamente eficaces, caros, y algunos hasta tienen efectos secundarios.

Hoy día, leer las etiquetas de los productos no frescos se ha convertido en la única forma de poder alimentarte de forma sana: si no echamos manteca de cerdo a la salsa de tomate casera, ¿porqué compramos productos que añaden un componente semejante (emulgentes varios, o grasa de palma) a la salsa? Es posible hacer una elección saludable mediante la simple lectura de los componentes incluidos en la bolsa.



Almidón de mandioca, Goma Xantana y Oleorresinas... lo normal para salsa de tomate. Y dentro de lo que cabe, esto no es realmente lo peor que se encuentra leyendo ingredientes.

Los ejemplos son miles. Y casualmente ahora, después de dos o tres generaciones alimentándose de productos de esas características, empiezan a aparecer problemas gástricos, intestinales y cánceres como el de colon, que hace cien años eran mínimos. La diabetes se ha convertido en una plaga, los problemas de tensión arterial son muy frecuentes en poblaciones occidentales, ¿sigo?
Peligros que tienen los productos preparados:
a) Exceso de sal: Hipertensión y problemas cardíacos.
b) Exceso de azucares simples: Problemas de diabetes, obesidad, colesterol.
c) Exceso de grasas saturadas: Arteriosclerosis, colesterol, obesidad y problemas cardíacos.
d) Exceso de proteinas: Obesidad, colesterol y cancer.
e) Emulgentes, colorantes, conservantes, etc.: Cancer, colesterol, problemas renales, etc.
f) Excesos de vitaminas, minerales, etc: problemas renales, arteriosclerosis, fallos orgánicos.

Conclusión de este post: Hay que leer el etiquetado de los productos y no comprar aquellos que contengan productos no saludables.

Corolario: un cambio en hábitos alimentarios será más efectivo que médicos y pastillas.

jueves, 18 de febrero de 2010

La sal II: con mucho gusto

Hola a todos:

Bueno amigos, como expliqué en el post anterior, la sal es imprescindible, pero problemática. Claro que lo normal no es ingerir 500 gramos de sal de golpe. El verdadero peligro de la sal es que es “un tóxico-amigo silencioso”. Cuando hablamos de la sal, estamos refiriéndonos al sodio, componente mineral de la sal (cloruro sódico).

El sodio es un mineral que se encuentra en casi todos los alimentos, y en algunos en abundancia, por ejemplo la leche, el agua, las carnes y pescados, etc. El mayor peligro viene de los alimentos procesados (los que compramos), que contienen sodio en diversas formas porque tiene un fuerte efecto conservante.

El primer problema que nos plantea la sal es de orden culinario. Todos hemos puesto mala cara al comenzar a comer una comida que hemos olvidado salar. La sal tiene la propiedad de hacer más apetitosos los alimentos. Además, la sal es adictiva, y nos acostumbramos rápido al gusto salado. Toda disminución en la cantidad de sal es inmediatamente detectada por nuestro sentido del gusto y éste nos incita a aportarla... miramos al salero.

Por lo tanto, el impulso adictivo de la sal es algo a controlar. Cuando notemos que el alimento está soso, debemos tener claro que ES MENTIRA. Y si tenemos una dieta variada, podemos asegurar que el contenido en sodio de nuestra alimentación es correcto

Conviene ir reduciendo el contenido de sal en los productos que tomamos. Esto no implica eliminar la sal de nuestras vidas, pero sería muy interesante que de forma paulatina aportemos menos sal a los alimentos que cocinamos. Para ello voy a dar unas pautas:

a) En los guisos salar de forma insuficiente. Es costumbre que apreciemos el nivel de sal en el caldo del guiso, pero durante la cocción algunos ingredientes como el arroz o las patatas absorben la sal. Luego, en el plato se suele añadir más sal, por lo que normalmente en los guisos se suele consumir mucha sal.

b) En los fritos y platos de plancha, acostumbrarse a utilizar las especias como la pimienta, hierbas aromáticas, ajo, etc., ayuda a proporcionar más sabor a los productos y reducen la sensación de “soso”.
c) Reducir el consumo de alimentos ricos en sodio, como los frutos secos, las patatas fritas, los encurtidos, embutidos, y el queso.
d) Preferentemente no utilizar salsas industriales porque su contenido en sal suele ser bastante elevado.

e) No llevar el salero a la mesa, y en el salero no utilizar sal fina de mesa, sino una sal gruesa si es posible.
f) Cocinar inteligentemente, evitando los salados sucesivos en elaboraciones complejas, y evitando añadir sal a combinaciones de alimentos sosos-salados (por ejemplo, tortilla de chorizo, salteado de setas con jamón), ya que el alimento salado ya aporta la sal.

Lo que es muy importante es pensar en reducir de forma progresiva. Como toda sustancia adictiva, no es fácil disminuir de golpe la cantidad de sal porque psicologicamente sería bastante duro, dificultando por tanto nuestro objetivo: la reducción de la cantidad de sal consumida a largo plazo.

Un saludo y seguiremos,
Floren

viernes, 22 de enero de 2010

La sal, parte I


Hola:



Voy a hacer unos post sobre la sal, el nuevo enemigo público de la OMS y de millones de personas, y responsable de la muerte de mucha gente en el mundo occidental por diversas enfermedades, casi todas asociadas al sistema cardiovascular.


La sal tiene importancia fundamental, entre otras muchas razones que ya detallaremos, para la hidratación de nuestras células.



La forma en que se hidratan las células de nuestro cuerpo es a través de la membrana celular. Se produce esta hidratación mediante las propiedades fisico-químicas de los líquidos, y concretamente la ósmosis.



La ósmosis es un fenómeno que consiste en el reequilibrio de las densidades de dos líquidos de diferente densidad inicial y que están separados por una membrana semipermeable. El líquido menos denso pasa a través de la membrana hacia el líquido más denso hasta equilibrar ambas densidades.



Nuestras células, en líneas generales, están sumergidas (nuestros fluidos orgánicos) en líquidos isotónicos, o sea con la misma densidad que las células. Cuando bebemos agua, disminuimos la densidad de la sangre(diluimos), y al contactar con las células ahora éstas son más densas y a través de la membrana celular pasa agua hacia dentro de la célula. ¡Ya ha bebido! Por contra, si no bebemos en horas, el agua va desapareciendo de nuestra sangre (refrigeración por el sudor, limpieza del riñón, etc.) y se va volviendo más densa. Por el mismo sistema, las células al contactar con la sangre, ahora más densa que las células, por medio de la membrana celular y debido a la ósmosis saldría el líquido de las células hacia la sangre, deshidrantándose las éstas y muriendo en corto plazo de tiempo.

Imágen: Eritrocito deshidratándose.


En ese contexto, la sal se convierte en un elemento imprescindible para mantener la presión osmótica de la sangre y de nuestros fluidos corporales. Para la mayor parte de los organismos pluricelulares es vital el consumo de cantidades variables de sal, para mantenerse establemente hidratados.


Todos los animales herbívoros y vegetarianos sufren carencias de sales minerales y por ello no es extraño ver aves, vacas, caballos, etc., afanados a picotear o mordisquear piedras, rocas, tierra, etc. Como los vegetales carecen prácticamente de sal deben obtenerla por otros medios. Al contrario, los animales carnívoros no necesitan tomar sal añadida, ya que la carne contiene las sales necesarias en sí misma, ya que los animales tenemos un nivel de sal constante dentro de nuestro organismo. Esto mismo es totalmente válido para el hombre.



Es por ello que beber mucha agua de golpe puede ser mortal. La cantidad de agua máxima que se puede beber es variable, porque depende del peso y estatura, pero podemos decir que por encima de 3 lts de agua “de golpe” podemos sufrir lo que se llama intoxicación por agua. Esta intoxicación es mortal, y se produce porque se diluyen las sales minerales que prácticamente desaparecen de nuestro cuerpo, los riñones no pueden eliminar el exceso de agua y se ven afectados órganos vitales como el cerebro, que se inflama. Se produce una sobrehidratación celular inexorable que lleva a la muerte en pocas horas.


De otra parte, tomar mucha sal “de golpe” provocaría una deshidratación inmediata y también mortal. La intoxicación por sal puede estar en el orden de 300-500 gramos de sal, según peso y estatura, y líquido contenidos en el cuerpo.


Continuara...

Un saludo,

martes, 12 de enero de 2010

De algo hay que morirse

Hola a todos y Feliz año de nuevo:

Todos hemos dicho alguna vez: "de algo hay que morirse". Sin entrar en filosofías del estilo... "la vida es una gran incognita con una única certeza, la muerte" o "nuestras vidas son los rios que van a la mar, que es el morir", etc.etc., la verdad es que cuando se dice la dichosa frase, lo que estamos es intentando ocultarnos a nosotros mismos que nuestro comportamiento sabemos que es dañino para nuestra salud, pero que carecemos de voluntad o carácter para cambiarlo.

Tres cosas hay en la vida... parafraseando la canción, tres ramas del comportamiento alimenticio son los principales problemas de salud:

- excesos de azucar (diabetes, obesidad)

- excesos de grasas y sal (obesidad, arteriosclerosis, problemas cardíacos)

- excesos en cantidad y desequilibrios (cáncer, obesidad)

Como vemos, la obesidad es casi siempre el resultado de algún exceso o desequilibrio básico. Por lo tanto, la obesidad ya está implicando una alarma contra nuestra salud y longevidad. ¿Cuantos gordos longevos vemos en la tele? pues eso...

Especialmente grave es la obesidad infantil, origen de la mayor parte de las enfermedades crónicas de adultos, y casi una promesa de obesidad de adulto. Por eso los pediatras hacen tanto hincapie sobre el control de peso en la infancia.

Los problemas cardíacos y arteriosclerosis matan sobre todo en el entorno de 45-55 años, y hacen presa más en los hombres que en las mujeres. Los mayores requerimientos de flujo sanguineo de los hombres (al tener más masa muscular), y el progresivo estrechamiento de las arterias va debilitando el corazón poco a poco, que, requerido de mayores esfuerzos diarios (simplemente para bombear sangre, no nos lo perdamos...) un día sucede y sin avisos el temido infarto, o la terrible obstrucción arterial cerebral. Muerte o cuasi invalidez, y espectativas de vida cercenadas.


¡Que tétrico verdad! Pues pensadlo al llevar el salero a la mesa. Y al comer carne 2 veces al día. Y los fritos, tan ricos ellos... Fijate, asumiendo un pequeño compromiso, alargamos no solo la vida, sino LA CALIDAD DE VIDA.

Del cáncer no os voy a hablar, ya he hablado otras veces. Solo recordaros que los hábitos alimenticios nócivos son responsables del 30% de los cánceres actuales, una enfermedad en crecimiento. Un consejo: leed las etiquetas por favor. Hay productos que son bombas químicas de elementos cuando menos de dudosa calificación.

La salud es relativamente fácil de cuidar. Algunos de los que se cuidan van cayendo, porque la vida es frágil, y cualquier cosa puede pasar... "ser el más sano del cementerio"... otra frasecita defensiva...

Hoy valoramos mucho la calidad de vida. Se trata de llegar a los 80 y pico de media, si, pero llegar activo, paseando, viajando, disfrutando de la vida. Si no, no quiero llegar a los 80. Cualquiera que haya visto a un obeso a los 40 subiendo unas escaleras, le entran las dudas. He visto viejecitos de 80 cavando en su huertecita, quiero llegar así. Otra cosa no me interesa.

¿Y a vosotros? Un beso del Pepito Grillo de las conciencias,

Floren

miércoles, 30 de diciembre de 2009

La dolce vita


Dentro de unos pocos días, todos estaremos preocupados por nuestro físico, y concretamente por los muchos dulces y golosinas que habremos ingerido.

Como bien sabemos, nuestro organismo necesita carbohidratos para funcionar. La glucosa es el elemento principal para generar energía para nuestras células, aunque existen otros elementos que también realizan la misma función.

Los carbohidratos, en función a su número de moléculas, se dividen en monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos y polisacáridos.

La glucosa y la fructosa son monosacáridos (una molécula).
La sacarosa, la miel y la lactosa son disacáridos (dos moléculas).
La oligofructosa es un oligosacárido (entre tres y diez moléculas).
El almidón y la celulosa son polisacáridos (de diez en adelante).

En contra de lo que muchos piensan, los carbohidratos no son nutrientes esenciales para sobrevivir. Nuestro cuerpo puede obtener todo lo que necesita para funcionar sintetizando a partir de las proteinas y de las grasas, y de hecho, una dieta exclusivamente carnívora es perfectamente viable.

No obstante, como las proteinas tienen una gran importancia metabólica en cuanto al crecimiento y desarrollo célular, se recomienda el aporte del 60% de la dieta en carbohidratos, ya que necesitan menos agua para digerirse y son más fáciles de sintetizar. Además aportan elementos complementarios en función del tipo de carbohidrato consumido.

En nuestra dieta se recomienda tomar carbohidratos del tipo polisacáridos (pastas, arroz, pan, patatas, legumbre, etc) en lugar de otros más simples (azúcar, miel, etc.) ¿Porqué? ¿Si nuestro organismo acaba reduciendo todo a glucosa, porque es mejor tomar carbohidratos complejos?

La respuesta es doble: por un lado, metabólicamente el tomar carbohidratos simples aumenta la actividad oxidativa en el organismo (la glucosa hay que oxidarla para asimilarla) con lo que aumentamos el envejecimiento y los radicales libres en nuestro organismo. De otra parte, demasiada glucosa en circulación en la sangre no sería asimilada con rapidez por nuestro organismo. Esto puede provocar a largo plazo daños en el cerebro y riñones y la tan temida diabetes. Y parte del exceso de azucar es almacenada en forma de grasas, lo cual afecta a la obesidad.

Los carbohidratos complejos se van asimilando lentamente mientras se van descomponiendo, lo cual evita los llamados “picos de glucosa”. Además, los alimentos con carbohidratos complejos incorporan minerales, vitaminas y otros elementos enriquecedores de nuestra alimentación.

Una cosa importante es que, desde el punto de vista del metabolismo no tiene razón de ser distinguir entre carbohidratos simples y complejos, si estos últimos no son integrales. Eso quiere decir que (a grosso modo), da igual ingerir 1 kilo de azucar que 1 kilo de harina refinada. Si hay, sin embargo, diferencia desde el punto de vista de los niveles de glucosa en sangre. Hay que volver a resaltar la importancia de los cereales y vegetales integrales por su aporte de fibra y minerales.

¿Qué endulzante tomar?

Esta pregunta es la madre de todas las preguntas. El endulzante a tomar puede ser muy importante, sobretodo para aquellas personas que gustan de tomar varias tazas de café o té al día.

Conocemos el azúcar, las sacarinas, la miel entre otros. ¿qué ventajas tienen unos y otros?

El azucar normal (blanca) es el endulzante habitual. El azucar es un disacarido formado por glucosa y fructosa. Al estar refinado no aporta nada más. Por ello, de 0 a 10 yo le daría un 2. Moderar el consumo de azúcar en muy importante de cara a la diabetes, obesidad, envejecimiento y cancer, entre otras.
La fructosa es un monosacárido con mayor capacidad endulzante que la glucosa, pero que se asimila después de una transformación, por lo que es mejor que la glucosa. No obstante, como endulzante no aporta nada más, calificación un 3.

El azucar integral de caña (morena) es una buena alternativa. Es un disacárido pero aporta minerales. Calificación un 3,5.


La miel es un disacárido u oligosacárido según el tipo. Contiene agua (hasta 18%), tiene antioxidantes y vitaminas y minerales. Como alternativa al azúcar es preferible. Calificación un 4.
El sirope de agave es un oligosacárido, y se extrae del agave mejicano. Su componente fundamental es la fructosa. No eleva los niveles de glucosa en sangre, ideal para los diabéticos y tiene un buen poder endulzante. Calificación un 5.

La sacarina y el aspartamo, son endulzantes sintéticos (edulcorantes). Son de tipo “calorías vacías” por su nulo aporte complementario. La sacarina tiene reputación de provocar cáncer en muy altas dosis, y se sintentiza a partir de derivados del petróleo. Recomendación 0 a pesar de que sirven para el control de la glucosa en sangre. El aspartamo tiene en su composición metanol, y si no se superan las dosis máximas recomendadas no tiene contraindicaciones. Recomendación 2,5.


La stevia es una planta de gran poder endulzante, todavía prohibida en la UE, pero usada en EEUU, Japon, Latinoamerica, etc. No eleva los niveles de glucosa en sangre, y los estudios actuales la dan como muy buena para el control de la diabetes, obesidad e hipertensión. Su poder endulzante es tanto que se vende muy diluida.

Por supuesto, las calificaciones son mias personales. Ningún endulzante pasa de 5 porque ninguno es bueno como alimento. Un endulzante no tiene que tener más función que el de mejorar los sabores del producto (café, té, etc.) Por ello, los parámetros más importantes son: como endulza, que no eleve los niveles inmediatos de glucosa en sangre, que sea natural y los complementos.

- El sirope de agave es caro, endulza muy suave, no altera los sabores y sirve para el control de glucosa. Ideal para ingestas repetidas continuas.
- La miel es cara, tiene gran poder endulzante, altera los sabores y no debe abusarse de ella. Aporta antioxidantes y vitaminas y es 100% natural. No sirve para controlar la glucosa en sangre. Ideal una vez al día.
- El azucar integral de caña tiene muy buen sabor, casi el mismo poder endulzante que el azucar refinado y tiene minerales. Buena y barata alternativa, aunque no controla los niveles de glucosa. Opción para diabéticos sería la fructosa, pero de inferior calidad.
- El aspartamo es el mejor edulcorante artificial. Buen precio y poder endulzante pero no se puede cocinar con él. Para aquellos que no aprecian la alimentación natural y deben controlar los niveles de glucosa es la alternativa ideal.
- El azúcar refinado para aquellos que no abusen de los dulces, con alimentación equilibrada y sin problemas de diabetes. Es barata.
A los que les guste la sacarina, pues recomiendo que se pasen al aspartamo. La sacarina puede ser problemática a largo plazo si se consumen dosis continuas y frecuentes, y desde luego, desde el punto de vista de la vida natural cero patatero.

Consejo personal: Sirope de agave (si teneis problemas) o azucar de caña integral. Y de vez en cuando miel.

¡¡¡ Desearos un feliz año a todos, y que abuseis mucho de la comida y el alcohol estos días !!!, ya tendreis la penitencia...

viernes, 25 de diciembre de 2009

¡¡¡Felices Fiestas!!!

A pesar de la lata que me dais, que es mucha, quiero desearos unas felices fiestas.

Aunque os importe un carajo, seguiré desde aquí machacándoos las consciencias que me temo que las teneis un poquito dadas de si... :) Es broma...

Un poco de espíritu crítico no nos vendrá mal. Si encima hubiera debate... sería la leche. Así que, desde estas páginas os agradezco vuestra crítica, opinión, comentario, etc., y teniendo en cuenta lo de "no hay mayor desprecio que no hacer aprecio", por favor... cinco minutillos para mi de vez en cuando...

Besos, y felices fiestas.

Floren