jueves, 18 de febrero de 2010

La sal II: con mucho gusto

Hola a todos:

Bueno amigos, como expliqué en el post anterior, la sal es imprescindible, pero problemática. Claro que lo normal no es ingerir 500 gramos de sal de golpe. El verdadero peligro de la sal es que es “un tóxico-amigo silencioso”. Cuando hablamos de la sal, estamos refiriéndonos al sodio, componente mineral de la sal (cloruro sódico).

El sodio es un mineral que se encuentra en casi todos los alimentos, y en algunos en abundancia, por ejemplo la leche, el agua, las carnes y pescados, etc. El mayor peligro viene de los alimentos procesados (los que compramos), que contienen sodio en diversas formas porque tiene un fuerte efecto conservante.

El primer problema que nos plantea la sal es de orden culinario. Todos hemos puesto mala cara al comenzar a comer una comida que hemos olvidado salar. La sal tiene la propiedad de hacer más apetitosos los alimentos. Además, la sal es adictiva, y nos acostumbramos rápido al gusto salado. Toda disminución en la cantidad de sal es inmediatamente detectada por nuestro sentido del gusto y éste nos incita a aportarla... miramos al salero.

Por lo tanto, el impulso adictivo de la sal es algo a controlar. Cuando notemos que el alimento está soso, debemos tener claro que ES MENTIRA. Y si tenemos una dieta variada, podemos asegurar que el contenido en sodio de nuestra alimentación es correcto

Conviene ir reduciendo el contenido de sal en los productos que tomamos. Esto no implica eliminar la sal de nuestras vidas, pero sería muy interesante que de forma paulatina aportemos menos sal a los alimentos que cocinamos. Para ello voy a dar unas pautas:

a) En los guisos salar de forma insuficiente. Es costumbre que apreciemos el nivel de sal en el caldo del guiso, pero durante la cocción algunos ingredientes como el arroz o las patatas absorben la sal. Luego, en el plato se suele añadir más sal, por lo que normalmente en los guisos se suele consumir mucha sal.

b) En los fritos y platos de plancha, acostumbrarse a utilizar las especias como la pimienta, hierbas aromáticas, ajo, etc., ayuda a proporcionar más sabor a los productos y reducen la sensación de “soso”.
c) Reducir el consumo de alimentos ricos en sodio, como los frutos secos, las patatas fritas, los encurtidos, embutidos, y el queso.
d) Preferentemente no utilizar salsas industriales porque su contenido en sal suele ser bastante elevado.

e) No llevar el salero a la mesa, y en el salero no utilizar sal fina de mesa, sino una sal gruesa si es posible.
f) Cocinar inteligentemente, evitando los salados sucesivos en elaboraciones complejas, y evitando añadir sal a combinaciones de alimentos sosos-salados (por ejemplo, tortilla de chorizo, salteado de setas con jamón), ya que el alimento salado ya aporta la sal.

Lo que es muy importante es pensar en reducir de forma progresiva. Como toda sustancia adictiva, no es fácil disminuir de golpe la cantidad de sal porque psicologicamente sería bastante duro, dificultando por tanto nuestro objetivo: la reducción de la cantidad de sal consumida a largo plazo.

Un saludo y seguiremos,
Floren

viernes, 22 de enero de 2010

La sal, parte I


Hola:



Voy a hacer unos post sobre la sal, el nuevo enemigo público de la OMS y de millones de personas, y responsable de la muerte de mucha gente en el mundo occidental por diversas enfermedades, casi todas asociadas al sistema cardiovascular.


La sal tiene importancia fundamental, entre otras muchas razones que ya detallaremos, para la hidratación de nuestras células.



La forma en que se hidratan las células de nuestro cuerpo es a través de la membrana celular. Se produce esta hidratación mediante las propiedades fisico-químicas de los líquidos, y concretamente la ósmosis.



La ósmosis es un fenómeno que consiste en el reequilibrio de las densidades de dos líquidos de diferente densidad inicial y que están separados por una membrana semipermeable. El líquido menos denso pasa a través de la membrana hacia el líquido más denso hasta equilibrar ambas densidades.



Nuestras células, en líneas generales, están sumergidas (nuestros fluidos orgánicos) en líquidos isotónicos, o sea con la misma densidad que las células. Cuando bebemos agua, disminuimos la densidad de la sangre(diluimos), y al contactar con las células ahora éstas son más densas y a través de la membrana celular pasa agua hacia dentro de la célula. ¡Ya ha bebido! Por contra, si no bebemos en horas, el agua va desapareciendo de nuestra sangre (refrigeración por el sudor, limpieza del riñón, etc.) y se va volviendo más densa. Por el mismo sistema, las células al contactar con la sangre, ahora más densa que las células, por medio de la membrana celular y debido a la ósmosis saldría el líquido de las células hacia la sangre, deshidrantándose las éstas y muriendo en corto plazo de tiempo.

Imágen: Eritrocito deshidratándose.


En ese contexto, la sal se convierte en un elemento imprescindible para mantener la presión osmótica de la sangre y de nuestros fluidos corporales. Para la mayor parte de los organismos pluricelulares es vital el consumo de cantidades variables de sal, para mantenerse establemente hidratados.


Todos los animales herbívoros y vegetarianos sufren carencias de sales minerales y por ello no es extraño ver aves, vacas, caballos, etc., afanados a picotear o mordisquear piedras, rocas, tierra, etc. Como los vegetales carecen prácticamente de sal deben obtenerla por otros medios. Al contrario, los animales carnívoros no necesitan tomar sal añadida, ya que la carne contiene las sales necesarias en sí misma, ya que los animales tenemos un nivel de sal constante dentro de nuestro organismo. Esto mismo es totalmente válido para el hombre.



Es por ello que beber mucha agua de golpe puede ser mortal. La cantidad de agua máxima que se puede beber es variable, porque depende del peso y estatura, pero podemos decir que por encima de 3 lts de agua “de golpe” podemos sufrir lo que se llama intoxicación por agua. Esta intoxicación es mortal, y se produce porque se diluyen las sales minerales que prácticamente desaparecen de nuestro cuerpo, los riñones no pueden eliminar el exceso de agua y se ven afectados órganos vitales como el cerebro, que se inflama. Se produce una sobrehidratación celular inexorable que lleva a la muerte en pocas horas.


De otra parte, tomar mucha sal “de golpe” provocaría una deshidratación inmediata y también mortal. La intoxicación por sal puede estar en el orden de 300-500 gramos de sal, según peso y estatura, y líquido contenidos en el cuerpo.


Continuara...

Un saludo,

martes, 12 de enero de 2010

De algo hay que morirse

Hola a todos y Feliz año de nuevo:

Todos hemos dicho alguna vez: "de algo hay que morirse". Sin entrar en filosofías del estilo... "la vida es una gran incognita con una única certeza, la muerte" o "nuestras vidas son los rios que van a la mar, que es el morir", etc.etc., la verdad es que cuando se dice la dichosa frase, lo que estamos es intentando ocultarnos a nosotros mismos que nuestro comportamiento sabemos que es dañino para nuestra salud, pero que carecemos de voluntad o carácter para cambiarlo.

Tres cosas hay en la vida... parafraseando la canción, tres ramas del comportamiento alimenticio son los principales problemas de salud:

- excesos de azucar (diabetes, obesidad)

- excesos de grasas y sal (obesidad, arteriosclerosis, problemas cardíacos)

- excesos en cantidad y desequilibrios (cáncer, obesidad)

Como vemos, la obesidad es casi siempre el resultado de algún exceso o desequilibrio básico. Por lo tanto, la obesidad ya está implicando una alarma contra nuestra salud y longevidad. ¿Cuantos gordos longevos vemos en la tele? pues eso...

Especialmente grave es la obesidad infantil, origen de la mayor parte de las enfermedades crónicas de adultos, y casi una promesa de obesidad de adulto. Por eso los pediatras hacen tanto hincapie sobre el control de peso en la infancia.

Los problemas cardíacos y arteriosclerosis matan sobre todo en el entorno de 45-55 años, y hacen presa más en los hombres que en las mujeres. Los mayores requerimientos de flujo sanguineo de los hombres (al tener más masa muscular), y el progresivo estrechamiento de las arterias va debilitando el corazón poco a poco, que, requerido de mayores esfuerzos diarios (simplemente para bombear sangre, no nos lo perdamos...) un día sucede y sin avisos el temido infarto, o la terrible obstrucción arterial cerebral. Muerte o cuasi invalidez, y espectativas de vida cercenadas.


¡Que tétrico verdad! Pues pensadlo al llevar el salero a la mesa. Y al comer carne 2 veces al día. Y los fritos, tan ricos ellos... Fijate, asumiendo un pequeño compromiso, alargamos no solo la vida, sino LA CALIDAD DE VIDA.

Del cáncer no os voy a hablar, ya he hablado otras veces. Solo recordaros que los hábitos alimenticios nócivos son responsables del 30% de los cánceres actuales, una enfermedad en crecimiento. Un consejo: leed las etiquetas por favor. Hay productos que son bombas químicas de elementos cuando menos de dudosa calificación.

La salud es relativamente fácil de cuidar. Algunos de los que se cuidan van cayendo, porque la vida es frágil, y cualquier cosa puede pasar... "ser el más sano del cementerio"... otra frasecita defensiva...

Hoy valoramos mucho la calidad de vida. Se trata de llegar a los 80 y pico de media, si, pero llegar activo, paseando, viajando, disfrutando de la vida. Si no, no quiero llegar a los 80. Cualquiera que haya visto a un obeso a los 40 subiendo unas escaleras, le entran las dudas. He visto viejecitos de 80 cavando en su huertecita, quiero llegar así. Otra cosa no me interesa.

¿Y a vosotros? Un beso del Pepito Grillo de las conciencias,

Floren

miércoles, 30 de diciembre de 2009

La dolce vita


Dentro de unos pocos días, todos estaremos preocupados por nuestro físico, y concretamente por los muchos dulces y golosinas que habremos ingerido.

Como bien sabemos, nuestro organismo necesita carbohidratos para funcionar. La glucosa es el elemento principal para generar energía para nuestras células, aunque existen otros elementos que también realizan la misma función.

Los carbohidratos, en función a su número de moléculas, se dividen en monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos y polisacáridos.

La glucosa y la fructosa son monosacáridos (una molécula).
La sacarosa, la miel y la lactosa son disacáridos (dos moléculas).
La oligofructosa es un oligosacárido (entre tres y diez moléculas).
El almidón y la celulosa son polisacáridos (de diez en adelante).

En contra de lo que muchos piensan, los carbohidratos no son nutrientes esenciales para sobrevivir. Nuestro cuerpo puede obtener todo lo que necesita para funcionar sintetizando a partir de las proteinas y de las grasas, y de hecho, una dieta exclusivamente carnívora es perfectamente viable.

No obstante, como las proteinas tienen una gran importancia metabólica en cuanto al crecimiento y desarrollo célular, se recomienda el aporte del 60% de la dieta en carbohidratos, ya que necesitan menos agua para digerirse y son más fáciles de sintetizar. Además aportan elementos complementarios en función del tipo de carbohidrato consumido.

En nuestra dieta se recomienda tomar carbohidratos del tipo polisacáridos (pastas, arroz, pan, patatas, legumbre, etc) en lugar de otros más simples (azúcar, miel, etc.) ¿Porqué? ¿Si nuestro organismo acaba reduciendo todo a glucosa, porque es mejor tomar carbohidratos complejos?

La respuesta es doble: por un lado, metabólicamente el tomar carbohidratos simples aumenta la actividad oxidativa en el organismo (la glucosa hay que oxidarla para asimilarla) con lo que aumentamos el envejecimiento y los radicales libres en nuestro organismo. De otra parte, demasiada glucosa en circulación en la sangre no sería asimilada con rapidez por nuestro organismo. Esto puede provocar a largo plazo daños en el cerebro y riñones y la tan temida diabetes. Y parte del exceso de azucar es almacenada en forma de grasas, lo cual afecta a la obesidad.

Los carbohidratos complejos se van asimilando lentamente mientras se van descomponiendo, lo cual evita los llamados “picos de glucosa”. Además, los alimentos con carbohidratos complejos incorporan minerales, vitaminas y otros elementos enriquecedores de nuestra alimentación.

Una cosa importante es que, desde el punto de vista del metabolismo no tiene razón de ser distinguir entre carbohidratos simples y complejos, si estos últimos no son integrales. Eso quiere decir que (a grosso modo), da igual ingerir 1 kilo de azucar que 1 kilo de harina refinada. Si hay, sin embargo, diferencia desde el punto de vista de los niveles de glucosa en sangre. Hay que volver a resaltar la importancia de los cereales y vegetales integrales por su aporte de fibra y minerales.

¿Qué endulzante tomar?

Esta pregunta es la madre de todas las preguntas. El endulzante a tomar puede ser muy importante, sobretodo para aquellas personas que gustan de tomar varias tazas de café o té al día.

Conocemos el azúcar, las sacarinas, la miel entre otros. ¿qué ventajas tienen unos y otros?

El azucar normal (blanca) es el endulzante habitual. El azucar es un disacarido formado por glucosa y fructosa. Al estar refinado no aporta nada más. Por ello, de 0 a 10 yo le daría un 2. Moderar el consumo de azúcar en muy importante de cara a la diabetes, obesidad, envejecimiento y cancer, entre otras.
La fructosa es un monosacárido con mayor capacidad endulzante que la glucosa, pero que se asimila después de una transformación, por lo que es mejor que la glucosa. No obstante, como endulzante no aporta nada más, calificación un 3.

El azucar integral de caña (morena) es una buena alternativa. Es un disacárido pero aporta minerales. Calificación un 3,5.


La miel es un disacárido u oligosacárido según el tipo. Contiene agua (hasta 18%), tiene antioxidantes y vitaminas y minerales. Como alternativa al azúcar es preferible. Calificación un 4.
El sirope de agave es un oligosacárido, y se extrae del agave mejicano. Su componente fundamental es la fructosa. No eleva los niveles de glucosa en sangre, ideal para los diabéticos y tiene un buen poder endulzante. Calificación un 5.

La sacarina y el aspartamo, son endulzantes sintéticos (edulcorantes). Son de tipo “calorías vacías” por su nulo aporte complementario. La sacarina tiene reputación de provocar cáncer en muy altas dosis, y se sintentiza a partir de derivados del petróleo. Recomendación 0 a pesar de que sirven para el control de la glucosa en sangre. El aspartamo tiene en su composición metanol, y si no se superan las dosis máximas recomendadas no tiene contraindicaciones. Recomendación 2,5.


La stevia es una planta de gran poder endulzante, todavía prohibida en la UE, pero usada en EEUU, Japon, Latinoamerica, etc. No eleva los niveles de glucosa en sangre, y los estudios actuales la dan como muy buena para el control de la diabetes, obesidad e hipertensión. Su poder endulzante es tanto que se vende muy diluida.

Por supuesto, las calificaciones son mias personales. Ningún endulzante pasa de 5 porque ninguno es bueno como alimento. Un endulzante no tiene que tener más función que el de mejorar los sabores del producto (café, té, etc.) Por ello, los parámetros más importantes son: como endulza, que no eleve los niveles inmediatos de glucosa en sangre, que sea natural y los complementos.

- El sirope de agave es caro, endulza muy suave, no altera los sabores y sirve para el control de glucosa. Ideal para ingestas repetidas continuas.
- La miel es cara, tiene gran poder endulzante, altera los sabores y no debe abusarse de ella. Aporta antioxidantes y vitaminas y es 100% natural. No sirve para controlar la glucosa en sangre. Ideal una vez al día.
- El azucar integral de caña tiene muy buen sabor, casi el mismo poder endulzante que el azucar refinado y tiene minerales. Buena y barata alternativa, aunque no controla los niveles de glucosa. Opción para diabéticos sería la fructosa, pero de inferior calidad.
- El aspartamo es el mejor edulcorante artificial. Buen precio y poder endulzante pero no se puede cocinar con él. Para aquellos que no aprecian la alimentación natural y deben controlar los niveles de glucosa es la alternativa ideal.
- El azúcar refinado para aquellos que no abusen de los dulces, con alimentación equilibrada y sin problemas de diabetes. Es barata.
A los que les guste la sacarina, pues recomiendo que se pasen al aspartamo. La sacarina puede ser problemática a largo plazo si se consumen dosis continuas y frecuentes, y desde luego, desde el punto de vista de la vida natural cero patatero.

Consejo personal: Sirope de agave (si teneis problemas) o azucar de caña integral. Y de vez en cuando miel.

¡¡¡ Desearos un feliz año a todos, y que abuseis mucho de la comida y el alcohol estos días !!!, ya tendreis la penitencia...

viernes, 25 de diciembre de 2009

¡¡¡Felices Fiestas!!!

A pesar de la lata que me dais, que es mucha, quiero desearos unas felices fiestas.

Aunque os importe un carajo, seguiré desde aquí machacándoos las consciencias que me temo que las teneis un poquito dadas de si... :) Es broma...

Un poco de espíritu crítico no nos vendrá mal. Si encima hubiera debate... sería la leche. Así que, desde estas páginas os agradezco vuestra crítica, opinión, comentario, etc., y teniendo en cuenta lo de "no hay mayor desprecio que no hacer aprecio", por favor... cinco minutillos para mi de vez en cuando...

Besos, y felices fiestas.

Floren

lunes, 21 de diciembre de 2009

El té verde, fuente de salud y placer.


El té verde no solamente es una exquisita bebida, sino que además tiene unos efectos tan beneficiosos sobre el organismo que se puede afirmar que es un elemento muy importante para mantener una vida saludable.




Las hojas del té verde contienen entre otros elementos, vitamina A, B2, C, E, ácido fólico, minerales como el selenio, calcio, magnesio, zinc y flúor entre otros. Además contienen cafeína y teofilina, sustancias ambas estimulantes del metabolismo. Y finalmente destaca su alto contenido en polifenoles, antioxidantes que son aliados en la lucha contra la degeneración celular y el cáncer.


Los beneficios del té verde son muchos e importantes:
A destacar, la importancia como anticancerígeno natural, que tiene efectos tanto en la prevención como en el desarrollo de los microtumores. Las vitaminas A,C,E y el selenio son antioxidantes destacados en la lucha contra el envejecimiento y degeneración celular.
Disminuye el colesterol malo y fluidifica la sangre ya que la contiene diversos aminoácidos, como la teanina, que impide la formación de trombos. La histidina actúa contra la arterioesclorisis, y la teobromina es vasodilatadora y cardiotónica.


Su efecto diurético y regulador de la insulina le hace un buen aliado en la lucha contra la obesidad y la diabetes, al disminuir los niveles de glucosa. También disminuye la retención de líquidos.
La teofilina es suavemente broncodilatadora, lo que la hace adecuada para las personas con asma, sin olvidar el efecto excitante de la cafeína, que además de estimular el metabolismo basal es vasoconstrictora y tiene efectos para combatir la migraña.


Por si fuera poco, su cualidad astrigente ayuda a reducir la diarrea. El té tiene una acción antivírica y bactericida, lo cual le permite reforzar el sistema inmunitario y actuar de protector en el aparato digestivo en general, y en el hígado en particular. Esa misma acción, y su contenido en flúor, le permite luchar contra la caries y la halitosis.


Destacamos una vez más sus cualidades anticancerígenas que, en numerosos estudios de reputados científicos, demuestran que el té tiene un efecto protector contra el cáncer, actuando como inductor en la apoptosis (suicidio de las células cancerígenas) e impidiendo la angiogénesis (crecimiento de vasos sanguíneos que permiten la expansión y desarrollo del cáncer). También parece que, en casos de cáncer diagnosticados, ayudan a contener la expansión y desarrollo de éste.


Solamente debemos tener precaución en el caso de niños, o personas sensibles a la cafeína ya que puede producir insomnio o nerviosismo. En general lo ideal sería tomarlo por la mañana o al mediodía. También debe ser consumido con moderación, preparar las cantidades recomendadas y no exceder de 3 tazas al día, a no ser que por motivos de lucha contra el cáncer se emplee como medicamento natural.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Hay un cáncer latente dentro cada uno de nosotros, ahora si quieres lo ignoras...


"Hay un cáncer latente dentro cada uno de nosotros. Al igual que todo organismo vivo, nuestro cuerpo genera células defectuosas constantemente. Así nacen los tumores. Pero el cuerpo está equipado además con toda una serie de mecanismos para la detección y el bloqueo de ese tipo de células. En Occidente morirá de cáncer un persona de cada cuatro, pero las tres restantes no morirán por esa causa; lo impedirán sus mecanismos de defensa y esas personas morirán por otras causas."



Así de directo y terminante comienza el libro del Dr. David Servan-Schreiber.


Escribió este libro después de librarse de un tumor cerebral maligno que tenía en la cabeza. Durante su enfermedad, descubrió que la ciencia médica, a la cual pertenecía, no tenía en cuenta el modo de vida del individuo para la curación del cáncer.


El Dr. David Servan recopiló información médica fidedigna pero dispersa, datos que nadie decide tener en cuenta porque a nadie benefician. Cosas que mucha gente sabe o adivina, pero que la profesión médica y las autoridades no desean estudiar. Porque, ¿a quién beneficia que el Brócoli sea un potente anticancerígeno, si no se puede patentar y sacar pingues beneficios?


Básicamente lo que David Servan plantea es que, una dieta adecuada de comida sana y equilibrada, el ejercicio moderado diario, una adecuada y positiva mentalidad y un rechazo de todas las contaminaciones inorgánicas modernas (pesticidas, desodorantes químicos, jabones y suavizantes, entre otros que nos rodean) es casi total garantía de impedir el desarrollo de los cánceres.


Este doctor no rechaza los medios convencionales para eliminar el cáncer (quimio, radioterapia, etc.) sino que recomienda complementarlas con alimentación sana y mentalidad positiva.

Preguntas y respuestas:

Es absurdo que la alimentación pueda provocar cáncer.
Tanto si son espontáneas como inducidas, las células cancerosas no podrían prosperar sin un entorno apropiado. La mala alimentación ayuda a la creación de este entorno. Básicamente los pilares de desarrollo del cáncer son “la inflamación” y “la alta necesidad de energía”. Una dieta desequilibrada en Omega-6 (casi todos los aceites vegetales que tomamos y que componen los productos prefabricados) y con altas dosis de hidratos y azucares refinados (azúcar blanca, harinas refinadas, etc.) son justo lo que necesita el cáncer para su acelerado desarrollo. Y justo lo que encontramos en casi todos los productos que nos venden hoy día. Además hay otros factores procancerígenos en nuestra vida.

No se sabe porqué se produce cáncer.
Es cierto que no se conoce aún todos los complejos mecanismos por los cuales se desencadena el cáncer. Sabemos que, cuando una célula está expuesta a una agresión continua, y su supervivencia está en juego, esta célula puede tomar la determinación de volverse cancerosa. La exposición de nuestro cuerpo a una diversidad de productos tóxicos y una alimentación desfavorable alienta la rebelión de algunas células. Nuestro cuerpo tiene defensas contra eso, pero si la rebelión cuenta con muchas bazas a favor y mantenemos un modo de vida desequilibrado y agresivo finalmente el cáncer progresa.

Si fuera así ¿porque los médicos y las autoridades no hacen nada?
La profesión médica se apoya en dos pilares fundamentales. La reputación y el dinero para la investigación.


La reputación es fundamental para obtener no sólo el apoyo de los patrocinadores además prosperar en la carrera profesional. El doctor Folkman, descubridor en 1961 del proceso de crecimiento del cáncer (angiogénesis), sufrió durante más de 20 años la discriminación de sus colegas, llegando a perder su cátedra en la universidad. Su tenacidad le permitió, arriesgando toda su carrera profesional, demostrar los mecanismos de la angiogénesis. No todos los médicos están tan dispuestos a arriesgarlo todo. Prefieren opinar lo que opinan todos los demás.

Por otro lado, el dinero para investigar lo proporcionan tanto las administraciones públicas como las grandes farmaceuticas. Es obvio que las farmaceuticas solo apoyarán proyectos que generen algún tipo de patente de medicamento que puedan explotar en su beneficio.
Además, los grupos de presión farmaceuticos tienen mucho poder en los ámbitos de decisión, incluyendo las donaciones a las campañas electorales.

¿Porqué Fulano, que fuma, bebe, trasnocha y come fatal tiene 80 años y está bien, mientras Mengano que se cuidaba y no hacía mala vida murió de cáncer con 50?
Aplicar las reglas matemáticas a los seres vivos es un error, ya que influyen innumerables factores de todo tipo en nuestra vida. La genética, la alimentación, el medio ambiente, la casualidad, etc., puede cambiar nuestro destino.
El error es plantear ejemplos individuales. La estadística nos dice que: “de cada 100 fulanos, 50 están ya muertos y 30 muy enfermos, mientras que de cada 100 menganos, 5 han muerto y sólo 10 están enfermos”. La demagogia es comparar un fulano de los sanos con un mengano de los muertos.

En tus manos está elegir el grupo ser de los Fulanos o de los Menganos.